¿Se puede inspeccionar el techo de un edificio mediante Ensayos No Destructivos?

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Es totalmente posible. En Tecnatom hemos llevado a cabo esta inspección gracias a la técnica de Termografía Infrarroja (TIR), que desarrollamos para la detección de posibles delaminaciones en estructuras de hormigón. De hecho, esta técnica ya ha sido probada y utilizada en una central nuclear.

La TIR consiste en un método de Ensayo No Destructivo (END) mediante el cual se analiza la radiación infrarroja saliente de la superficie de una estructura con el propósito de obtener información de su interior.

¿Qué indicaciones podemos encontrar en la inspección?

La TIR tiene especial interés en obra civil para la detección de anomalías, tanto en la superficie de la estructura como bajo ésta (subsuperficiales) y permite la detección de huecos, delaminaciones y grietas en estructuras de hormigón tales como edificios, líneas de tuberías, puentes o pavimentos de carreteras.

El procedimiento desarrollado por Tecnatom permite la detección de delaminaciones subsuperficiales de 10 x 10 cm de tamaño hasta 3 cm de profundidad, pero la técnica TIR se puede exprimir para detectar delaminaciones hasta 8 – 10 cm de profundidad en función de las condiciones en las que se aplique. El origen de este tipo de defectos suele ser la oxidación y expansión de las armaduras al ser la estructura del techo de hormigón armado.

¿Como se aplica la TIR y como se evalúa el resultado?

Para realizar la inspección se validó el alcance de la técnica en diferentes maquetas fabricadas con el tipo de indicación postulada, es decir, se comprobó que se pueden detectar los defectos de interés. Tras esto, se realizó el procedimiento de inspección, en el que se establece la forma de realizar la inspección en campo y los equipos y personal adecuado para llevarla a cabo.

Para realizar la inspección se instaló el sistema mediante Termografía Infrarroja Activa en una zona previamente estudiada para minimizar la distancia a la zona inspeccionada. Este sistema consistió en dos focos de gran potencia con los que se calentaba selectivamente un área concreta del techo mientras se grababa la evolución de su temperatura con una cámara infrarroja de alta sensibilidad. De esta forma se registra la evolución del proceso de calentamiento y enfriamiento, realizando un examen individual mediante TIR en cada instante de tiempo. En total se realizaron más de 90 inspecciones individuales, cada una de ellas consistía en un tiempo determinado de calentamiento y enfriamiento en función de su posición.

¿Por qué supone esta inspección un reto?

Las principales ventajas de la Termografía para la inspección de estructuras de hormigón es que, junto con la inspección visual, es el único método que permite realizar una inspección de manera remota, sin contacto con la superficie de la estructura y cubriendo un área grande en cada inspección; mientras que la gran ventaja sobre esta es que puede detectar anomalías bajo la superficie. Esta técnica ha demostrado una eficiencia en plazos y coste muy significativa, al no necesitar montar ningún tipo de estructura para acceder a la zona a inspeccionar.

Si bien se habían realizado algunos ensayos previos con esta tecnología, ésta ha sido la primera ocasión en la que se ha desarrollado, validado y aplicado la técnica de Termografía Infrarroja Activa en edificios reales, como las centrales nucleares españolas, para la detección de defectos subsuperficiales.

El desarrollo de la técnica supuso un reto debido a las condiciones requeridas (tamaño y profundidad del defecto) junto con las limitaciones de accesibilidad y tiempo de inspección disponible. Esta nueva técnica amplía el abanico de soluciones END de Tecnatom, en el marco de nuestra actividad fundamental de apoyar a nuestros clientes con desarrollos tecnológicos que permitan operar sus instalaciones de manera más segura y eficiente.

Autor:  Amador Sillero

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