«Un éxito en proyectos de tal dificultad no podría alcanzarse sin el nivel de conocimiento y experiencia que tenemos en Tecnatom». Hablamos con Rubén Jimeno Morón, director de proyecto para el desarrollo de SIMENA, un simulador de formación pionero desarrollado por Tecnatom para ENAIRE. Aprovechamos su experiencia para conocer un poco más sobre este simulador.
Rubén, usted lleva muchos años vinculado al área de simulación en Tecnatom, con enfoques muy diversos. Háblenos de su trayectoria
Soy Ingeniero Industrial y a lo largo de mis 12 años de carrera profesional en Tecnatom me he formado en diferentes áreas, pasando de la tecnología nuclear a otros campos como las Smart Grids. La última certificación que he obtenido y a la que más partido estoy sacando es la de Project Management Professional (PMP).
La mayor parte de mi carrera se ha centrado en el desarrollo de simuladores, tanto como desarrollador como director de proyecto, pero gracias a estar en una empresa como Tecnatom he podido participar en proyectos igualmente interesantes como TecOS START (utilizando Data Science para mejorar la eficiencia de los ciclos combinados) o proyectos de innovación analizando oportunidades en el mercado de las Smart Grids y la transición energética.
Háblenos del simulador SIMENA y del origen del proyecto. ¿Cuáles han sido los principales retos a los que se han enfrentado?
SIMENA es un simulador de Instalaciones Eléctricas de Navegación Aérea, que simula los sistemas eléctricos, centros y paneles de operación de un Centro de Control de Navegación Aérea, una Torre de Control y un Radar de Ruta, instalaciones críticas que tienen que garantizar su máxima capacidad operativa, y por ello es de gran importancia el uso de un simulador para realizar maniobras convencionales de O&M o para reproducir situaciones excepcionales y poco frecuentes.
El objetivo de este proyecto es la puesta en marcha de nuevo del simulador, para lo cual es necesaria la simulación del SCADA, la adquisición de nuevas licencias de software en las que se desarrolla el simulador, así como servicios de formación y soporte técnico. Además, Tecnatom ofrecerá formación de simulador a los futuros instructores, con el fin de sacar el máximo partido a esta potente y sofisticada herramienta de formación.
Este simulador utiliza tecnología de simulación desarrollada por terceros, debido a los requisitos del cliente. Uno de los retos a los que nos hemos enfrentado ha sido, por un lado, tener que adaptarnos rápidamente a herramientas de simulación y lenguajes de programación con los que no trabajábamos en Tecnatom desde hacía tiempo, ya que solemos utilizar nuestra propia tecnología de simulación, y por otro lado, la coordinación de trabajos muy diversos en un corto periodo de tiempo para que el proyecto pudiera progresar adecuadamente.
¿Cuáles considera que han sido las claves del éxito del proyecto? ¿Qué nos puede contar sobre el futuro?
En empresas como Tecnatom, en las que se realizan numerosos proyectos, es necesario ser flexible porque la estimación de recursos en la fase inicial puede variar cuando se inicia el desarrollo. En este proyecto, tuvimos que adaptarnos recurriendo a un flujo de trabajo de Crashing y Fast Tracking, acortando así la duración del cronograma. De este modo, alcanzamos los hitos del proyecto antes de la planificación inicial (lo que siempre es una buena noticia tanto para el cliente como para el equipo del proyecto) pero manteniendo todos los estándares de calidad.
El feedback del cliente es muy satisfactorio. La nueva puesta en marcha de este simulador se incluirá en los planes de actuación del Plan de Vuelo 2025 de ENAIRE, por lo que seguramente el simulador empezará a funcionar durante el segundo semestre de este año.
El éxito en proyectos de tal dificultad no puede lograrse sin el nivel de conocimiento y experiencia que tenemos en Tecnatom, por lo que estoy seguro de que surgirán oportunidades tanto en simulaciones de Instalaciones Eléctricas de Navegación Aérea como en otros sectores.





